XXV Aniversario de la Tuna Femenina de la Universidad de La Laguna

Después de ese fin de semana, intenso y lleno de emociones, queremos echar la vista atrás para rememorar la celebración del XXV Aniversario de nuestra Tuna.

Como comienzo, el viernes nos reunimos las distintas generaciones en el restaurante El Laúd de Ito, a quienes queremos agradecer su acogimiento y su buen trato (José padre y Josito hijo son realmente encantadores; sin olvidarnos de su fantástico vino).


Pasamos una velada muy cálida y acogedora, en la que aprovechamos para mirar al pasado, ver todo el camino recorrido y admirar el grandísimo trabajo realizado por todas y cada una de las integrantes que componen esta pequeña gran familia. Y como no podía ser de otra manera, culminamos la cena con un buen parrandeo, que continuamos en nuestro bar de confianza, El Caballo Blanco, que una vez más, nos recibió con los brazos abiertos y con una actitud que siempre nos deja un buen sabor de boca. 


Recuperándonos aún de la noche anterior, nos encontramos la mañana del sábado con nuestros compañeros de la Tuna Universitaria de Las Palmas de Gran Canaria, la Tuna de Medicina de la Universidad de La Laguna, la Tuna de Informática de la Universidad de La Laguna y muchos otros tunos de Aparejadores (queridos padrinos), Derecho y Económicas (que aunque «de calle», no quisieron dejar de acompañarnos) que compartieron con nosotras el resto del día (y gran parte de la noche). 


A pesar de que el clima no parecía querer acompañarnos, a nosotros no nos para ni la lluvia, así que realizamos nuestro tradicional pasacalles, llenando el centro de La Laguna de música y diversión. Tras esto, disfrutamos de unas cervezas pre-almuerzo, brindadas por la empresa cervecera Dorada, que tuvo la amabilidad de cedernos un barril para la ocasión.


Cuando el hambre empezó a acusar, nos movimos al bar La Fuente, donde pasamos el resto de la celebración. Dar las gracias de manera especial a los camareros de dicho bar, que nos atendieron con muuuuuucha paciencia y buen rollo. Fue una tarde repleta de emociones, sentimientos y recuerdos, a la par que diversión, música y alegría. Ha sido un gran lujo para nosotras poder tener la ocasión de unir los comienzos de nuestra tuna con el presente, disfrutando como el primer día y compartiendo las ganas de luchar por otros XXV aniversarios (como muy poco 😉 )

No podemos concluir sin antes hacer una mención especial a una de nuestras fundadoras, Atajito, que hizo posible en su momento, junto a sus compañeras, la creación de esta bonita historia, y que se animó a acompañarnos en estos días tan señalados.

¡Muchísimas gracias a todas esas personas y entidades que han hecho posible que este fin de semana haya sido tan especial e inolvidable!